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PUCE en proceso de discernimiento: avances, decisiones y proyecciones hacia el 2030

Durante el primer mes, se llevaron a cabo talleres con los equipos de trabajo. Estos espacios permitieron conocer a las personas, sus funciones y, sobre todo, aquellas prioridades que, en medio de la transición, requerían ser acompañadas con mayor atención.

En el Vicerrectorado de Docencia y Estudiantes (VIDE), uno de los primeros hallazgos fue el retraso en la publicación del catálogo de oferta académica en la sede matriz Quito que no sólo tuvo una incidencia financiera, sino que también nos llevó a actuar con sentido de urgencia para corregir los procesos de promoción y captación. A partir de una revisión crítica del proceso y del trabajo comprometido de los equipos, se intensificaron las acciones, logrando un incremento significativo en la tasa de conversión superior al 200%. Este resultado, más allá de la cifra, refleja la capacidad institucional de responder de manera articulada ante escenarios complejos, aunque reconocemos que aún queda camino por recorrer.

En esta misma línea, se ha decidido fortalecer los procesos de posicionamiento institucional mediante la licitación de los servicios de pauta digital y gestión de redes y la formulación de un Plan de Marketing actualizado para la captación de alumnos. La campaña por los 80 años de la PUCE se constituye en un eje estratégico no solo de visibilidad, sino también como una oportunidad para proyectarnos con mayor claridad hacia el futuro.

La revisión del catálogo de oferta académica vigente a nivel nacional, liderada por la Coordinación Nacional de Planificación de Oferta Académica (CNPOA), ha abierto un espacio de reflexión sobre la pertinencia de nuestra oferta de grado y posgrado. Como criterio institucional, se ha priorizado el fortalecimiento y actualización de estudios de pertinencia y mercado, así como la generación de espacios de análisis conjunto entre sedes, con el propósito de aprender como sistema y consolidar una oferta académica más sólida y coherente con las cambiantes necesidades del entorno.

Desde la Coordinación Nacional de Investigación y Vinculación se ha avanzado en la implementación del Índice de Producción Científica (IPC), que permite asignar horas de investigación con base en criterios objetivos y en los productos generados por los investigadores. Gracias a la retroalimentación recibida, este modelo continuará ajustándose para incorporar diversas formas de contribución, como la producción intelectual y artística. Es importante que los investigadores, en una lógica de corresponsabilidad, generen una cultura de actualización permanente de sus productos de investigación en las plataformas institucionales pues, es partir de dicha información, que se generan las asignaciones de programación.

Los Lineamientos de Programación emitidos para las Direcciones de Docencia de todas las sedes procuran la consistencia con los criterios de eficiencia en la gestión de recursos, a través del ajuste en las horas de programación, definiciones contractuales y los requerimientos para las personas que asumen cargos de coordinación en las carreras para garantizar la estabilidad en el ejercicio de estas funciones. Por primera ocasión se emitieron lineamientos de programación para el intersemestre y esta fue una valiosa oportunidad para pedir la colaboración de docentes de diversas facultades que se sumaron a cumplir con acciones necesarias en el marco de la evaluación prevista del CACES. Qué importante fue ver que cuando las manos se juntan a trabajar los productos que generamos como universidad son potencializados.

La Dirección de Docencia y Estudiantes de la sede matriz Quito (DDEQ) constituye el corazón del accionar académico de nuestra sede. No solo es el eslabón de articulación entre las facultades y el Vicerrectorado, sino que está llamada a liderar la oferta y la planificación académica, así como el seguimiento y la revisión curricular, procurando una implementación efectiva de los lineamientos de programación para garantizar el cumplimiento del Proyecto Académico y su Modelo Educativo. Hemos concentrado esfuerzos en comprender con mayor profundidad su funcionamiento y en identificar los ajustes necesarios para fortalecer su rol estratégico. Este proceso ha permitido reconocer oportunidades de mejora en su estructura y en sus dinámicas de gestión, con el propósito de asegurar que esta dirección cuente con las condiciones necesarias para liderar de manera efectiva la gestión académica de la sede.

En el caso del Centro de Educación Virtual (PUCE Virtual), se ha iniciado un proceso de revisión integral de su oferta académica y de su modelo de funcionamiento. Desde dicha dirección se han desarrollado planes de mejora que permitirán, en los próximos meses, reabrir programas con mayor claridad en su propuesta formativa y en su articulación institucional. Asimismo, PUCE TEC continúa desarrollando su oferta con atención a las dinámicas del mercado, buscando aprovechar de manera responsable la infraestructura existente y consolidar su crecimiento. Este enfoque se alinea con los recientes desarrollos normativos en el país orientados a fortalecer la articulación entre el sistema educativo y el sector productivo, particularmente a través de modelos de formación dual sin embargo, la universidad ya había avanzado en esta línea a través del desarrollo de sus carreras técnicas, reafirmando su compromiso con la empleabilidad y la pertinencia de su oferta académica.

Conscientes de la importancia de acompañar las trayectorias estudiantiles, se implementó el plan “Listos para Titularnos” para grado y posgrado, sede matriz Quito, orientado a facilitar la culminación de estudios para quienes, entre 2022-02 y el periodo 2025-01, no lograron titularse. Este esfuerzo responde a nuestro compromiso con los estudiantes que confiaron en la PUCE para su formación. En este proceso, se ha identificado como desafío relevante el cumplimiento del requisito de idiomas, frente al cual se fortalecerá el acompañamiento mediante mentores, coordinadores de carrera, decanatos y la Coordinación de Idiomas.

Desde la Coordinación Nacional de Acompañamiento, Bienestar Estudiantil y Beneficios Económicos (CNABE), se ha revisado el modelo de asignación de becas, avanzando hacia un sistema más sólido que articule de mejor manera la realidad socioeconómica de los estudiantes con criterios de excelencia académica. Este enfoque busca asegurar que el apoyo institucional contribuya efectivamente a la formación de profesionales comprometidos con la sociedad. De igual forma, se ha iniciado una transformación del modelo de bienestar estudiantil, incorporando un sistema de mentoría por facultades que reportan directamente a la Dirección, esto permitirá un acompañamiento más cercano, no solo en aspectos académicos, sino también en la experiencia integral del estudiante para garantizar un éxito terminal.

La Coordinación Nacional de Internacionalización Universitaria (CNIU) ha sido invitada a repensarse y ha comenzado un proceso de reflexión orientado a identificar cómo podemos apoyar a estudiantes, docentes y administrativos para potenciar el valor de nuestra participación en redes nacionales e internacionales. En articulación con aliados estratégicos, embajadas y redes se busca ampliar las oportunidades de doble titulación e internacionalización, facilitando que más estudiantes accedan a experiencias formativas en el exterior en condiciones favorables. Queremos que los estudiantes conozcan los beneficios de estudiar en una universidad que es parte de las redes más grandes de universidades católicas y jesuitas.

Se ha identificado la necesidad de fortalecer la Coordinación Nacional de Innovación Educativa y Desarrollo Docente, con el propósito de acompañar de manera más decidida los procesos de enseñanza y aprendizaje, incorporando metodologías pertinentes a los desafíos actuales: la inteligencia artificial, la formación en contextos globales y el compromiso con la sostenibilidad y la ética.

Nos mudamos al segundo piso del Edificio Administrativo para poder trabajar como un solo equipo quienes lideran procesos en la sede Quito con los que lo hacen a nivel nacional y estar más cercanos. Compartir espacios invita a encontrarnos, comunicarnos y apoyarnos.

Por la relevancia de su rol en los procesos académicos, hemos analizado el trabajo de la Secretaría General en términos operativos, con su proceso de atención a usuarios, pero también de registro académico de calificaciones y expedientes de los estudiantes y las oportunidades de automatización y digitalización para aplicar en momentos críticos institucionales. Como principio orientador, buscamos que la normativa institucional ordene los procesos, favoreciendo así una gestión más ágil y coherente.

Para establecer orden, es necesario primero identificar y visibilizar el estado de la situación. En este sentido, se han iniciado acciones para mejorar procesos administrativos críticos desde la promoción hasta la matriculación y apertura de semestre. Se ha realizado un diagnóstico y evaluación de los procesos involucrados, identificando puntos de mejora y se ha trabajado en dos talleres con todas las áreas vinculadas. En búsqueda de la mejora continua, estos productos han sido entregados a la Dirección Nacional de Planificación y Aseguramiento de la Calidad (DNPAC) para que lideren esta revisión, trabajen con cada una de las áreas involucradas y garanticen que los proceso sean claros y se puedan operativizar el siguiente semestre.

A nivel del Vicerrectorado de Investigación, Vinculación e Innovación (VIVI), este periodo ha sido también un espacio de reflexión y proyección. Hemos reflexionado sobre las líneas de investigación de la PUCE y se ha trabajado en el fortalecimiento del ecosistema de investigación para promover una cultura investigativa sostenible que priorice nuestra producción científica de calidad en los investigadores que están en proceso de crecimiento y desarrollando capacidades investigativas y que nos permita acompañar su progresión hacia niveles de mayor impacto.

Destaca la generación de herramientas de análisis institucional que permiten transparentar el aporte de la universidad a los proyectos de investigación, reconociendo el valor de los recursos institucionales: talento humano, espacios y servicios que sostienen estas iniciativas y permiten el fortalecimiento institucional. Se han definido criterios para garantizar que los proyectos garanticen un overhead institucional que nos permita conseguir recursos con el apoyo de todos quienes aportan a la investigación y vinculación. Esta actividad, que demanda su propio esfuerzo, será considerada en el cálculo del IPC pues estamos convencidos que todos podemos apoyar desde los diferentes talentos que tenemos.

Adicional a ello, se ha generado un análisis de los lineamientos institucionales que debían elaborarse para poder organizar mejor el trabajo y permitir impulsar el crecimiento de los investigadores, fortalecer los grupos de investigación y organizar las consultorías y procesos con actores externos de manera que se trabaje en un modelo  que nos permitirá organizar la gestión de los recursos tanto de fondos de la universidad como de cooperantes y socios externos desde una lógica de transparencia y equidad. Estos documentos están siendo compartidos con ustedes y acompañaremos su proceso de aplicación.

Es necesario impulsar dos Coordinaciones Nacionales: Innovación y Enlace y Transferencia de Conocimiento. Estas son las que otorgan sentido a la investigación, en tanto permiten proyectar hacia la aplicación concreta aquello que se investiga y se genera. Con el propósito de apoyar a los investigadores, y en articulación con socios estratégicos, se fortalecerán los mecanismos de transferencia de conocimiento y la generación de propiedad intelectual con enfoque aplicado e industrial. A su vez, buscamos promover que nuestros estudiantes fortalezcan sus habilidades para desarrollar emprendimientos con potencial de crecimiento, capaces de generar valor y aportar de manera significativa al desarrollo económico y social del país.

Desde Vinculación, un hito relevante ha sido la implementación de la cátedra de Ecología Integral en todas las facultades, integrando formación teórica a cargo de la Dirección de Identidad y Misión sede matriz Quito (DIM) con la experiencia práctica a cargo de profesores de las facultades, líderes de proyecto, en coherencia con nuestra identidad institucional. Este proceso estuvo acompañado de la definición de líneas programáticas y proyectos en los que la universidad priorizará su trabajo. Se ha iniciado un proceso de priorización territorial y una salida responsable de los territorios buscando intervenciones más pertinentes y sostenibles, promoviendo además el trabajo interdisciplinario y en red.

El fortalecimiento de la empleabilidad y la relación con alumni se orienta hacia la consolidación de alianzas estratégicas con el sector empresarial que amplíen oportunidades para nuestros graduados, en coherencia con el posicionamiento de la PUCE en este ámbito. Nuestra universidad es número 1 en empleabilidad, siete de cada diez alumnos se gradúan y se vinculan al mercado laboral y queremos fortalecer esto.

Por otra parte, contamos con espacios valiosos que aportan al accionar institucional. El Taller de Experimentación Didáctico Audiovisual (TEDA) ha venido consolidando un trabajo relevante en la institucionalización de prácticas didácticas, tecnológicas y audiovisuales, contribuyendo a mejorar la experiencia docente-estudiante. En esta línea, buscamos proyectarlo como una instancia articuladora que amplíe su alcance, ofreciendo servicios no solo a la docencia, sino también a la investigación y la vinculación. Esto implica fortalecer su capacidad para apoyar la producción y difusión de contenidos académicos y científicos, visibilizar los resultados de investigación y acompañar la comunicación de las acciones de vinculación con la sociedad. De esta manera, el TEDA puede consolidarse como un espacio transversal que contribuya a integrar las funciones sustantivas de la universidad, potenciando la generación, transferencia y comunicación del conocimiento en formatos pertinentes a los desafíos actuales. Como servicio complementario, se ha integrado a la unidad responsable del diseño de aulas virtuales, encargada de la implementación, gestión académica y administración de los entornos virtuales de aprendizaje. Las aulas virtuales son una herramienta al servicio del proceso formativo: un componente central en las modalidades en línea e híbridas, y un recurso complementario que enriquece la docencia en la presencialidad.

La Biblioteca cuenta con un alto potencial para consolidarse como una instancia que articule la docencia con la investigación y que amplíe su oferta de servicios, no solo para la comunidad universitaria, sino también para el público en general. No debe entenderse únicamente como un espacio de estudio o trabajo, sino como un actor que responde a los desafíos actuales de la sociedad. En este marco, se han priorizado retos como el desarrollo de servicios inclusivos para poblaciones en situación de vulnerabilidad y la incorporación de la inteligencia artificial como parte de su evolución.

De igual manera, es importante visibilizar a EdiPUCE como un espacio estratégico en el que nuestro accionar debe consolidarse para proyectar a la universidad como referente. La publicación y divulgación del conocimiento académico, científico y cultural producido por nuestra institución es fundamental; sin embargo, este esfuerzo requiere avanzar hacia una mayor articulación y planificación institucional. En este marco, se ha considerado necesario fortalecer no solo la producción de libros, sino también el desarrollo y proyección de las revistas académicas de la universidad. Esto implica orientar los esfuerzos hacia estándares de calidad que permitan su indexación y, con ello, contribuir a la visibilidad, incidencia y reconocimiento académico de la universidad.

Finalmente, es importante reconocer que las decisiones adoptadas desde la Dirección de Talento Humano, orientadas a la reorganización institucional, han tenido impactos en nuestra comunidad. Estos procesos han generado inquietudes y diversas emociones, que comprendemos y acompañamos. Como universidad confiada a la Compañía de Jesús, asumimos estos momentos desde un compromiso profundo con nuestra misión, procurando actuar con responsabilidad y respeto hacia las personas.

Desde la convicción ignaciana de que el amor se expresa más en las obras que en las palabras, agradecemos sinceramente el compromiso cotidiano de quienes sostienen esta comunidad universitaria. Confiamos en que, desde la corresponsabilidad, el cuidado mutuo y el discernimiento compartido, seguiremos fortaleciendo el proyecto institucional que nos ha sido encomendado.